RESURRECCIÓN
VIRGEN: Salid María del templo,
echando la bendición
Para que con ella andemos,
Virgen, la Resurrección.
VIRGEN: La Resurrección de Cristo,
la Resurrección del alba
La Resurrección de Cristo,
en buena hora sea dada.
VIRGEN: Ya cantan los pajarillos,
es tiempo de primavera
Porque ha resucitado
el señor de cielo y tierra.
VIRGEN: Ya sale el sol con sus rayos,
por entre riscos y peñas
A darle los buenos días
a la soberana reina.
VIRGEN: Ya cantan los pajarillos,
es tiempo de primavera
Porque ha resucitado
el señor de cielo y tierra.
HIJO: ¿Dónde vais, paloma blanca,
rosa de Alejandría?
VIRGEN: Voy en busca de mi hijo,
el hijo del alma mía.
VIRGEN: Me parece que lo veo,
y que lo voy a encontrar
Si es aquel que resplandece,
por la calle viene ya.
HIJO: ¿Dónde venís, madre amada,
afligida y sin consuelo?
VIRGEN: Voy en busca de mi Hijo,
que ha bajado de los cielos.
HIJO: Habéis de saber soy yo,
ese Hijo tan amado
Que vengo resplandeciendo,
aunque me crucificaron.
VIRGEN: Acércate, Hijo mío,
acércate aquí a tu madre
Que naciste Niño Dios,
de mis entrañas virginales.
HIJO: Ya me acerco, madre mía,
me arrodillo a vuestros pies
En ausencia y en presencia,
veo que mi madre es.
VIRGEN: Buenos días, hijo mío,
¿dónde te habías perdido?
HIJO: En la calle "La Amargura"
me prendieron los judíos.
VIRGEN: Levántate, hijo mío,
levántate ya del suelo
Que se me quitó la pena
y ya me vino el consuelo.
HIJO: Ahora que llegó el consuelo
y de gozo la alegría
Triunfante subo a los cielos,
con mi madre en compañía.
VIRGEN: Yo pasé muchas fatigas
cuando te andaba buscando
En la calle "La Amargura",
por ti andaba preguntando.
HIJO: Quitad, Madre, el manto negro
y poned el de las flores
Que he resucitado yo,
el señor de los señores.
VIRGEN: Hijo, ya lo voy quitando,
porque ya llegó la hora
De verte resucitado,
¡Oh, dulce Rey de la Gloria!
HIJO: Quitad, madre, el manto negro
y poned el de alegría
Que he resucitado yo,
vuestro Hijo, Virgen María.
VIRGEN: Hijo de mi corazón,
sufriste grandes dolores
Por querer salvar las almas
de todos los pecadores.
HIJO: Madre de mi corazón,
yo quise ser enclavado
Por querer salvar las almas
de todo género humano.
VIRGEN: El día de Viernes Santo,
expiraste en una cruz
Resucitaste glorioso
¡Oh, mi dulce Rey Jesús!
HIJO: Sí, señora y madre mía,
me prendieron en el huerto
Me coronaron de espinas
y vengo resplandeciendo.
VIRGEN: Hijo mío de mi vida,
cuánto resplandeces tú
En esas andas de flores,
¡Oh, mi dulce Rey Jesús!
HIJO: Yo vengo resplandeciendo
como la rosa y el lirio
Y por Rey me coronaron
a gozar del cielo empirio.
VIRGEN: Estrella de la mañana,
claro sol de mediodía
No dejéis perder las almas,
que es la prenda más querida.
HIJO: No las dejaré perder,
cariñosa madre mía
Las llevaré al Santo Cielo,
aquéllas que fueren mías.
TODOS: Arrodillémonos todos
y hagamos oración
Rezando todos un Credo
delante del Redentor.
TODOS: Levántese el auditorio
y siga la procesión
Cantando el Regina Coeli
y alabando al Redentor